Francisco A. Vallejo
Universidad de Málaga
En 1996 Jeremy Rifkin publicó El fin del trabajo, avivando así el debate en la ciencia social sobre el centrismo del trabajo en nuestra existencia. Acerca de las diferencias de percepción y valoración del mundo del trabajo entre ciudadanos de distintas partes del planeta, se han difundido históricamente diversos estereotipos vinculados a la cultura nacional. Algunas de estas generalizaciones se acercan a la realidad, mientras que otras son puras falacias. Si bien, se puede contrastar que nuestra visión del mundo del trabajo en base a valores como el sueldo, la realización personal o el compromiso social depende en buena parte de nuestra cultura nacional.
La presente investigación pretende averiguar en que medida los mencionados valores sobre el trabajo varían en función de la nacionalidad, tomando como botones de muestra países ubicados en zonas del planeta culturalmente dispares (España, EE.UU, Japón, México, Zambia y Alemania), quedando así cuatro continentes representados. El análisis se ha realizado aprovechando la explotación de datos de la Encuesta Mundial de Valores (EMV: 2005-2007), y en mis conclusiones pretendo separar aquellas preconcepciones e ideas sobre la actitud en el trabajo de unas naciones y otras que se quedan en el prejuicio, de los auténticos hechos sociales.
Universidad de Málaga
En 1996 Jeremy Rifkin publicó El fin del trabajo, avivando así el debate en la ciencia social sobre el centrismo del trabajo en nuestra existencia. Acerca de las diferencias de percepción y valoración del mundo del trabajo entre ciudadanos de distintas partes del planeta, se han difundido históricamente diversos estereotipos vinculados a la cultura nacional. Algunas de estas generalizaciones se acercan a la realidad, mientras que otras son puras falacias. Si bien, se puede contrastar que nuestra visión del mundo del trabajo en base a valores como el sueldo, la realización personal o el compromiso social depende en buena parte de nuestra cultura nacional.
La presente investigación pretende averiguar en que medida los mencionados valores sobre el trabajo varían en función de la nacionalidad, tomando como botones de muestra países ubicados en zonas del planeta culturalmente dispares (España, EE.UU, Japón, México, Zambia y Alemania), quedando así cuatro continentes representados. El análisis se ha realizado aprovechando la explotación de datos de la Encuesta Mundial de Valores (EMV: 2005-2007), y en mis conclusiones pretendo separar aquellas preconcepciones e ideas sobre la actitud en el trabajo de unas naciones y otras que se quedan en el prejuicio, de los auténticos hechos sociales.
No hay comentarios:
Publicar un comentario