
24 de julio de 2010
13 de abril de 2010
Mecanismos originales de cambio organizacional. Estudio de caso
Gastón Casa Diamante
Universidad de la República. Uruguay
Este artículo describe procesos de cambio organizacional en una empresa estatal de Uruguay. Esta empresa es responsable de la potabilización y suministro de agua a la población en todo el país. Así como también del saneamiento, salvo en el departamento capital: Montevideo. El Estado uruguayo crea OSE el 19 de diciembre de 1952 a partir de una Compañía de origen británico. En la actualidad la empresa cuenta con unos 4200 funcionarios y sus servicios están presentes en todo el país.
En el marco de un proceso de transformaciones del estado uruguayo impulsadas por el primer gobierno de izquierda de la historia desde 2005, también ingresamos en el camino de los cambios y modificaciones organizacionales (estructurales y de procesos). Este camino ha resultado sumamente complejo para una organización de tal porte (una de las 20 mayores empresas de nuestro país), con el agravante de contar con una población funcional envejecida (con un promedio de edad que supera los 50 años). Entre otros componentes de la estrategia de cambio organizacional, en 2007 se firma un Convenio con la Cátedra de Psicología Laboral y de las Organizaciones de la Fac. de Psicología de la Universidad de la República.
Este artículo describe procesos de cambio organizacional en una empresa estatal de Uruguay. Esta empresa es responsable de la potabilización y suministro de agua a la población en todo el país. Así como también del saneamiento, salvo en el departamento capital: Montevideo. El Estado uruguayo crea OSE el 19 de diciembre de 1952 a partir de una Compañía de origen británico. En la actualidad la empresa cuenta con unos 4200 funcionarios y sus servicios están presentes en todo el país.
En el marco de un proceso de transformaciones del estado uruguayo impulsadas por el primer gobierno de izquierda de la historia desde 2005, también ingresamos en el camino de los cambios y modificaciones organizacionales (estructurales y de procesos). Este camino ha resultado sumamente complejo para una organización de tal porte (una de las 20 mayores empresas de nuestro país), con el agravante de contar con una población funcional envejecida (con un promedio de edad que supera los 50 años). Entre otros componentes de la estrategia de cambio organizacional, en 2007 se firma un Convenio con la Cátedra de Psicología Laboral y de las Organizaciones de la Fac. de Psicología de la Universidad de la República.
En el marco del cual se han realizado una serie de pasantías académicas que han aportado en muchos aspectos a los procesos de cambio de la Organización. Tanto desde el punto de vista de la contención de los funcionarios, como de los procesos de participación en esos cambios (talleres, entrevistas, encuestas), a partir de los cuales ha sido posible realizar sendos ajustes a las transformaciones requeridos para optimizar esos cambios. Pero sobretodo respecto a que representan una mirada técnica, fresca y joven de una organización que a fuerza de ser parte tiene una fuerte tendencia a neutralizar la innovación.
Estas pasantías se han orientado a diferentes áreas funcionales y temáticas, arrojando luz a los procesos. Generando espacios de intercambios de opinión, de discusión y reflexión que vienen aportando considerablemente a este proceso en términos de participación activa y de apropiamiento de los procesos por parte de los funcionarios involucrados, práctica que ha venido a satisfacer en muchos casos la falta de participación de estos mismos funcionarios en el diseño de las acciones a tomar, con el consiguiente alivio de tensiones.
8 de abril de 2010
El agencia en la teoría del actor – red
Ivo Domingues
El objetivo de la reflexión es evaluar los principios de la teoría actor –red y contribuir para la evaluación del valor heurístico que se le asocia. Para eso, he convocado la teoría de la estructuración con la cual la teoría del actor–red ha establecido conexiones muy cercanas. Con este estudio se cuestionan y comparan los conceptos comunes de las dos teorías, con particular relieve para “agencia” e “recursos” a fin de evaluar su valor heurístico.
En la teoría de la estructuración, la agencia es un flujo de acciones, reflexivamente coordinadas, basada en un conocimiento precario de las condiciones de acción. Se le asocia la motivación y racionalización que pueden tener efectos previsibles o no, al mismo tiempo que son desarrolladas las dimensiones de significación, legitimación e dominación. La acción es dependiente de la capacidad del sujeto para “hacer distinto” e, así, cambiar la realidad y la agencia que puede ser comprendida como elemento cambiante y, mientras tanto, como producto cambiado. En este rango, la capacidad de transformación es parte integradora de la naturaleza de la agencia. La intención orienta la agencia y, basada en el conocimiento, conduce la segunda y las intenciones son definidas por la monitorización reflexiva de la conducta mantenida con insuficiente conocimiento de las condiciones e de los efectos de la acción.
En la teoría del actor – red, la capacidad de los individuos para la acción es dependiente da la agencia de los semejantes involucrados en la red. Los sujetos e los objetos no son estáticos, sus calidades reciben influencias de otros, mientras tanto que influyen en ellos, constituyéndose actantes híbridos. La agencia es participada por los actores /actantes humanos e inhumanos (maquinaría, oficinas, documentación, señales), por lo que se convierte en un flujo de acciones de diversas entidades con diversa ontología. Esta teoría propone mirar hacía al agente como una entidad que reacciona e la agencia es considerada como la producción de la diferencia. Esta amplitud conceptual ha aprovechado la definición restrictiva de la teoría de la estructuración para alargar y diversificar la naturaleza ontológica de los agentes y la naturaleza material de la agencia.
En este articulo, se propone cuestionar las semejanzas y diferencias entre la teoría de la estructuración y la teoría actor – red. Para eso profundizo el concepto de recursos, fijado en la teoría de la estructuración, llamando a otra dimensión estructural que Giddens ha desvaluado – la responsabilidad – y que permite cuestionar el concepto de actores / actantes híbridos de la teoría actor –red.
El objetivo de la reflexión es evaluar los principios de la teoría actor –red y contribuir para la evaluación del valor heurístico que se le asocia. Para eso, he convocado la teoría de la estructuración con la cual la teoría del actor–red ha establecido conexiones muy cercanas. Con este estudio se cuestionan y comparan los conceptos comunes de las dos teorías, con particular relieve para “agencia” e “recursos” a fin de evaluar su valor heurístico.
En la teoría de la estructuración, la agencia es un flujo de acciones, reflexivamente coordinadas, basada en un conocimiento precario de las condiciones de acción. Se le asocia la motivación y racionalización que pueden tener efectos previsibles o no, al mismo tiempo que son desarrolladas las dimensiones de significación, legitimación e dominación. La acción es dependiente de la capacidad del sujeto para “hacer distinto” e, así, cambiar la realidad y la agencia que puede ser comprendida como elemento cambiante y, mientras tanto, como producto cambiado. En este rango, la capacidad de transformación es parte integradora de la naturaleza de la agencia. La intención orienta la agencia y, basada en el conocimiento, conduce la segunda y las intenciones son definidas por la monitorización reflexiva de la conducta mantenida con insuficiente conocimiento de las condiciones e de los efectos de la acción.
En la teoría del actor – red, la capacidad de los individuos para la acción es dependiente da la agencia de los semejantes involucrados en la red. Los sujetos e los objetos no son estáticos, sus calidades reciben influencias de otros, mientras tanto que influyen en ellos, constituyéndose actantes híbridos. La agencia es participada por los actores /actantes humanos e inhumanos (maquinaría, oficinas, documentación, señales), por lo que se convierte en un flujo de acciones de diversas entidades con diversa ontología. Esta teoría propone mirar hacía al agente como una entidad que reacciona e la agencia es considerada como la producción de la diferencia. Esta amplitud conceptual ha aprovechado la definición restrictiva de la teoría de la estructuración para alargar y diversificar la naturaleza ontológica de los agentes y la naturaleza material de la agencia.
En este articulo, se propone cuestionar las semejanzas y diferencias entre la teoría de la estructuración y la teoría actor – red. Para eso profundizo el concepto de recursos, fijado en la teoría de la estructuración, llamando a otra dimensión estructural que Giddens ha desvaluado – la responsabilidad – y que permite cuestionar el concepto de actores / actantes híbridos de la teoría actor –red.
El estado universal o crítica de la alianza de las civilizaciones
Juan Hernáiz
Universidad Complutense de Madrid
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José Luis Rodríguez Zapatero, presidente del gobierno socialista hispano, ha propuesto la alianza de civilizaciones europea y musulmana, olvidándose de la hindú, budista, judía, confuciana, taoísta, etc. Además, sólo representa a la cultura occidental España y maometana Turquía con Erdogan y Dakar, con la más alta representación a nivel estatal o gubernamental en la última reunión celebrada recientemente y otros países sin ella. Sampayo portugués y Jatawy iraní son los precursores.
12 de marzo de 2010
Participación y autogestión en el desarrollo local endógeno
Ignasi Brunet
Alejandro Pizzi
Universidad Rovira i Virgili
El propósito de la comunicación es analizar, basándonos en investigaciones empíricas y comparadas de las últimas décadas y en ejemplos ilustrativos, cómo la imposibilidad de las políticas de desarrollo regional exógeno para explicar y solucionar los problemas de los desequilibrios territoriales ha llevado a la búsqueda de nuevos instrumentos de análisis orientados a alcanzar un mejor aprovechamiento de los recursos de desarrollo regional endógeno. Uno de estos nuevos instrumentos es la colaboración dinámica entre las PYMES locales y las instituciones públicas. Colaboración que, juntamente a la participación y autogestión locales, constituyen factores claves en la generación de bienes colectivos de competitividad local para el desarrollo. Se trata de plantear que aunque las fuerzas locales son débiles ante las fuerzas globales económicas y políticas, sin embargo en una economía orientada hacia el conocimiento, la innovación y la acción colectiva territorializada, la participación y la autogestión pueden ser factores de éxito de regiones y localidades en la actual economía globalizada.
Alejandro Pizzi
Universidad Rovira i Virgili
El propósito de la comunicación es analizar, basándonos en investigaciones empíricas y comparadas de las últimas décadas y en ejemplos ilustrativos, cómo la imposibilidad de las políticas de desarrollo regional exógeno para explicar y solucionar los problemas de los desequilibrios territoriales ha llevado a la búsqueda de nuevos instrumentos de análisis orientados a alcanzar un mejor aprovechamiento de los recursos de desarrollo regional endógeno. Uno de estos nuevos instrumentos es la colaboración dinámica entre las PYMES locales y las instituciones públicas. Colaboración que, juntamente a la participación y autogestión locales, constituyen factores claves en la generación de bienes colectivos de competitividad local para el desarrollo. Se trata de plantear que aunque las fuerzas locales son débiles ante las fuerzas globales económicas y políticas, sin embargo en una economía orientada hacia el conocimiento, la innovación y la acción colectiva territorializada, la participación y la autogestión pueden ser factores de éxito de regiones y localidades en la actual economía globalizada.
El valor del trabajo en la vida: un estudio comparativo entre naciones
Francisco A. Vallejo
Universidad de Málaga
En 1996 Jeremy Rifkin publicó El fin del trabajo, avivando así el debate en la ciencia social sobre el centrismo del trabajo en nuestra existencia. Acerca de las diferencias de percepción y valoración del mundo del trabajo entre ciudadanos de distintas partes del planeta, se han difundido históricamente diversos estereotipos vinculados a la cultura nacional. Algunas de estas generalizaciones se acercan a la realidad, mientras que otras son puras falacias. Si bien, se puede contrastar que nuestra visión del mundo del trabajo en base a valores como el sueldo, la realización personal o el compromiso social depende en buena parte de nuestra cultura nacional.
La presente investigación pretende averiguar en que medida los mencionados valores sobre el trabajo varían en función de la nacionalidad, tomando como botones de muestra países ubicados en zonas del planeta culturalmente dispares (España, EE.UU, Japón, México, Zambia y Alemania), quedando así cuatro continentes representados. El análisis se ha realizado aprovechando la explotación de datos de la Encuesta Mundial de Valores (EMV: 2005-2007), y en mis conclusiones pretendo separar aquellas preconcepciones e ideas sobre la actitud en el trabajo de unas naciones y otras que se quedan en el prejuicio, de los auténticos hechos sociales.
Universidad de Málaga
En 1996 Jeremy Rifkin publicó El fin del trabajo, avivando así el debate en la ciencia social sobre el centrismo del trabajo en nuestra existencia. Acerca de las diferencias de percepción y valoración del mundo del trabajo entre ciudadanos de distintas partes del planeta, se han difundido históricamente diversos estereotipos vinculados a la cultura nacional. Algunas de estas generalizaciones se acercan a la realidad, mientras que otras son puras falacias. Si bien, se puede contrastar que nuestra visión del mundo del trabajo en base a valores como el sueldo, la realización personal o el compromiso social depende en buena parte de nuestra cultura nacional.
La presente investigación pretende averiguar en que medida los mencionados valores sobre el trabajo varían en función de la nacionalidad, tomando como botones de muestra países ubicados en zonas del planeta culturalmente dispares (España, EE.UU, Japón, México, Zambia y Alemania), quedando así cuatro continentes representados. El análisis se ha realizado aprovechando la explotación de datos de la Encuesta Mundial de Valores (EMV: 2005-2007), y en mis conclusiones pretendo separar aquellas preconcepciones e ideas sobre la actitud en el trabajo de unas naciones y otras que se quedan en el prejuicio, de los auténticos hechos sociales.
Participación y gestión de las entidades del Tercer Sector en España
Isabel de la Torre
Universidad Autónoma de Madrid
Los datos del estudio La imagen Pública de la Economía Social y la Participación Asociativa en España Madrid, Ministerio de Trabajo Orden TIN/970/2009, de 6 de abril (B.O.E. 20-04-2009) permiten ofrecer un análisis de las peculiaridades organizativas de las entidades del Tercer Sector y sus modelos de gestión. Algunas de sus principales características derivan de la naturaleza pública de sus funciones; de su capacidad para expresar valores; de sus formas de gobierno; de los desafíos a los que se enfrentan los directivos de este tipo de organizaciones y especialmente, de la multiplicidad de sujetos sociales -constituency- responsables –accountability- en el proceso de gestión
Los datos del estudio La imagen Pública de la Economía Social y la Participación Asociativa en España Madrid, Ministerio de Trabajo Orden TIN/970/2009, de 6 de abril (B.O.E. 20-04-2009) permiten ofrecer un análisis de las peculiaridades organizativas de las entidades del Tercer Sector y sus modelos de gestión. Algunas de sus principales características derivan de la naturaleza pública de sus funciones; de su capacidad para expresar valores; de sus formas de gobierno; de los desafíos a los que se enfrentan los directivos de este tipo de organizaciones y especialmente, de la multiplicidad de sujetos sociales -constituency- responsables –accountability- en el proceso de gestión
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